Otra Mente Brillante Arruinada por la Educación

22 jun. 2012

A quién Vas a Llamar...


Abriendo otro capítulo de "Cosas Extrañas que suceden en Esta Biblioteca Donde Yo Trabajo", voy a hablar del libro "Graduate Studies 1974-1975", de tapa dura, 24 centímetros de alto y 1354 páginas de ancho. El libro "Graduate Studies 1974-1975" está en el estante de mas abajo de la estantería justo justo enfrente de mi escritorio y no es un libro que uno consideraría literatura ligera, no. De hecho, no es un libro que uno consideraría literatura en absoluto...
Cuando yo me fui a casa el viernes a la noche, el libro estaba muy cómodo y calentito, perfectamente ubicado entre "Which University 1974" y "Directory of Further Education 1975-76". Libros útiles y actuales como cualquiera puede notar - no, Bebilacqua, no se los puede llevar para usar como pesas... No todavía.
Cuando volví el lunes, el libro estaba a medio camino de caerse de la estantería, como si alguien lo hubiera sacado y lo hubiera vuelto a meter a los apurones.
No, no hubo nadie en la biblioteca - en todo el edificio - en el fin de semana.
No, nadie lo estuvo hojeando antes de que yo me fuera - nadie en su sano juicio hojea un libro como ese.
Sí, hay una explicación lógica.
No, no sé cual es.
Pero quería compartirlo con el público en general porque estuve un buen rato mirando el libro suicida, tratando de entender que lo había motivado a asomarse al vacío.
No es lo que uno llamaría un libro ágil, que podría haberse resbalado solo - sí, bueno, estoy tratando, ayúdenme o callensé - así que no sé qué habrá pasado.
Lo volví a empujar para adentro y los días continuaron.

Manteniendo la línea, continuando por la misma senda, contando cuentos de terror los jueves a la noche, el martes pasado llegué al laburo a las 15 30, como hago todos los martes y me puse a conversar con Moni, la chica que limpia por las tardes.
Moni está sola en la casona desde las doce que nos vamos todos hasta las tres y media que llego yo.
Moni a eso de las dos estaba limpiando el pasillo grande del ala oeste, cuando escuchó el click de un interruptor, y cuando fue a mirar, se encontró con que la luz del pasillo del ala este - que lindo decir alas, suena como si fuera una mansión victoriana... de acá a escribir novelas góticas un paso - estaba prendida.
Cuando ella había pasado el trapo de piso, un ratito antes, la luz estaba apagada.
Moni dudó si quedarse y seguir limpiando o ir a sentarse a los escalones de afuera hasta que yo llegara.
Eventualmente apagó la luz - que no se volvió a prender, gracias por preguntar Bebilacqua - y se fue a seguir con el ala oeste... de donde no se movió hasta que yo llegué.

No, sí, ya sé, como dije antes, hay una explicación lógica, los interruptores no se clickan solos - aún cuando todavía estoy tratando de explicar quien prendió la luz del baño aquella mañana el año pasado en que yo llegué y me encontré con todo iluminado cuando la noche anterior yo me había ido y había dejado todo apagado - así que ... bueno, eso, así que.

En un pie de página que converge dos historias recurrentes en este blog, una de las chicas del laburo asegura conocer a Pelu de otro lado y dice que es un excelente chico de sistemas y un tipo honesto. Y que Pelu fue a comentarle un par de veces que está preocupado, porque todos le echan la culpa de los programas que se borran de las computadoras de la sala de computación, cuando él no borra nada.
Considerando que yo le he echado la culpa mas de una vez por programas desaparecidos en acción, no sé cómo tomar esto.
Ël dice que no es. Yo sé que no soy. Nadie mas puede borrar cosas en las máquinas porque sólo él y yo tenemos la clave de programador.
Seguro que Pelu está mintiendo, ¿no?

Este lugar a veces me preocupa un poco.
Pero sólo un poco.
Hasta que no vea algo moviéndose frente a mí, vamos a estar bien...
Por cierto, si hay algo leyendo por sobre mi hombro, esto no es un desafío.

7 comentarios:

Estela dijo...

Chaaaaaaaaaan!!!
Quien habrá movido el libro?
Quien prendió el interruptor?
Quien borra los programas de computacion?
Que misterio!!! Si lo descubris contanos!!
beso

El Gaucho Santillán dijo...

En realidad, esto es muy comùn en las bibliotecas.

Es un fantasma apodado "Mostro del pantano", y suele comerse a la gente.


En serio. Yo vi una pelìcula.

Vive en un libro de Poldy bird.

Un abrazo.

Plasticard dijo...

Una rata. Una rata empujó el libro y desinstaló el software. El interruptor, no, porque no llegan a tan alto las ratas.

Kopitl dijo...

Yo estoy con Plasticard. De hecho, creo que las ratas también son responsables de los interruptores. Subestimamos a las ratas.

GABU dijo...

Jajajajajajajaja

Me río de los neRRRRRvios!!!!!

Yo no entiendo cómo no se infarto nadie todavía... :/

P.D.:Las que sí 'saltan' con facilidad son las térmicas de electricidad,de ahí a que los libros tambièn salten,hay una diferencia IMPORTANTE!!!

Nunca probaste llevar un pèndulo a tu laburo para comprobar las energìas ambulantes... ¬¬

BESOS FANTASMAGÓRICOS ¡¡buhhhh! ;-)

Damaduende dijo...

Te diré, Estela, desde que trabajo ahí, hace ocho años, ha habido un pedazo de cosas de este estilo que pasaron - y no sólo a mí - pero nadie ve nada! Siempre hay una luz prendida donde tendría que estar apagada, pasos donde no hay nadie, una vez con una de las secres, escuchamos una ventana cerrarse - y trabarse, eso fue lo mas creepy - en un aula vacía...
No es que uno crea en los fantasmas ni nada por el estilo, pero por el momento me reservo un pequeño porcentaje por las dudas... :)
El día que averigüemos que pasa, lo voy a publicar, no worries.
Besote


Me preocupe, Gaucho, no tengo libros de Poldy Bird...
Uste´cree que me siguió a mi desde lo de mi abuela, que tenía Cuentos para Leer sin Rimmel?
SERA MI CULPA?!
Que responsabilidad...
Besos :)


Una rata podría ser, Plasticard... Es un libro enorme, así que no me veo una laucha haciendo semejante laburo... Lo del software lo tengo que pensar, no imagino una rata tan grande como para sentarse al escritorio y manejar las compus... :S
O peor, sí la imagino, y espero no cruzármela nunca o.0

Damaduende dijo...

Yo no las subestimo, Kopitl... Sano respeto que les tengo a las ratas... Y si veo a una rata cambiando de lugar las cajas que estaban abajo de mi escritorio a abajo de las ventanas, voy a ser una mujer tranquila... O no, ya veré, no es como que quiero ratas en la biblioteca, por mas que vengan a develar misterios...
No se puede conformarme :)
Besos


Nunca se me ocurrió, Gabu! o.0
Tengo que traerme algo.
Hoy vino una de las teachers del piso de arriba a preguntarme si había alguien subido la escalera, en X momento y le dije que no había visto a nadie. Ella me dijo que hubiera jurado que escuchó a alguien subir, pero no vio a nadie...
Este lugar se presta para todo...
Besotes :)